Crear y tutorizar unos Cursos de Community Manger gratis ha hecho que me cree muchos enemigos. El ofrecer algo gratuitamente cuando otros lo hacen cobrando crea muchas ampollas. Y, desde que los creé, siempre he tenido trolls detrás mío. Me he hecho una experta en desenmascararlos.

Este es un ejemplo.

Desde hace unos meses la cuenta de Twitter @a_otra_cosa constantemente “se mete” en conversaciones que mantengo en las Redes Sociales, haciéndose pasar por una supuesta alumna mía y troleando todo lo que puede.

He podido averiguar varias cosas sobre el troll:

En realidad es esta chica, Milagros Moreno Minaya. Y ojo al dato, es una enviada de una gran organización. Comentaré este tema en otro capítulo.

Afortunadamente, es uno de los pocos trolls sin luces suficientes y con una inteligencia menor, así que, después de saber quien estaba detrás, me propuse desenmascararla. Le puse una trampa para que ella misma se descubriera.

Creé una cuenta en Twitter llamada @m_a_r_i_p_o_z_a . Nada en la bio, nada en el nombre. Una foto de una oreja. En definitiva, nada que relacionara esta cuenta conmigo o con mis cursos gratuitos. Y, siendo sinceros, con nadie.

Con esta cuenta puse el cebo. Puse este mensaje: (y sólo este mensaje):

troll

Cómo veis, la cité expresamente. Puse el cebo. Quería ver cómo reaccionaba….

… y lo hizo. Vaya que si lo hizo:

Su cuenta troll empezó a seguirme. Primera gran metedura de pata por su parte.

¿Por qué empieza a seguir a una cuenta que, en teoría, sólo cita a otra cuenta?. Que nadie le hay hecho RT, que no la sigue nadie… Sólo puede darse cuenta quien monitoriza su propio nombre.

manuela2

 

Como soy buena gente, le envío una ofrenda de negociación. Le aviso por privado que pare de trolearme o la desenmascararé en público:

troll

 

Y aquí llegó su gran patinazo. Hace público el mensaje privado en su cuenta troll haciendo un comentario sobre mis cursos gratuitos, usando la etiqueta que mis trolls usan contra mi:

 

manuela5

Como veis, a este troll ha sido fácil pillarle y desenmascararle. Su propia inteligencia, o la falta de ella, ha hecho que el trabajo sea fácil.

 

Vía: María Rosa Diez

Imagen cortesía de Shutterstock